Luego de cuatro meses del conflicto Estados Unidos e Israel contra Irán, los precios del petróleo regresan a los 70 dólares -niveles de marzo, cuándo se dieron las primeras agresiones de EE.UU.-Israel contra Irán-. Sin embargo, el alto al fuego se rompió el mismo viernes con ataques en ambos lados que alegan laviolación al memorandum de alto al fuego, que deja a los mercados en un ambiente de incertidumbre.
Precios del petróleo repuntan 30% en la primera semana de la agresión de EE.UU. – Israel a Irán
Los especialistas indican que el mercado apuesta por el retorno de los flujos del crudo en el golfo Pérsico, por lo que, los precios del petróleo han retrocedido de forma notable esta semana. Los precios internacionales cierran con una caída de entre 8-10%, a pesar de un breve rebote tras el ataque a un carguero cerca del estrecho de Ormuz. Los precios internacionales del petróleo ligan seis semanas de baja consecutivas, siendo las dos últimas las más pronunciadas.
El Brent cotiza en torno a los 72.85 USD por barril y el Weste Texas Intermediate (WTI) en los 70.13 USD, y la Mezcla Mexicana de Exportación (MME) en los 65.79 dólares el barril, niveles muy simiales cuando se dieron los primeros ataques militares de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El mercado observa como poco a poco se reanudan progresivamente las exportaciones en la zona. Saudi Aramco ha reactivado sus cargas en Ras Tanura, su gran terminal petrolera situada en la costa este de Arabia Saudí, tras casi cuatro meses de interrupción.
No obstante, las tensiones geopolíticas no han desaparecido. Un buque vinculado a Evergreen Marine fue alcanzado cerca de Omán. Washington acusa a Irán, mientras que Teherán afirma no garantizar la seguridad de los navíos fuera de las rutas designadas. Este episodio recuerda que el alto el fuego sigue siendo frágil.
La OPEP también afronta tensiones internas. Tras la reciente salida de los Emiratos Árabes Unidos, Irak reclama una cuota de producción más elevada y amenaza con reevaluar su participación en el grupo. Bagdad dispone de una capacidad cercana a los 4.7 millones de barriles por día. Si esta presión se intensifica, podría reforzar las anticipaciones de excedente de oferta a medio y largo plazo.



















