A tres semanas del inicio de la agresión de EE.UU. – Israel contra Irán, los precios del crudo en los principales mercados reportan alza de casi 60%, y si se considera lo va del 2026, se reportan alzas de más de 80%,
En medio de señales encontradas del Presidente de Estados Unidos Donald Trump y los constantes ataques de Israel contra el país persa, el Estrecho de Ormuz sigue cerrado a los barcos petroleros de los países agresores y sus aliados por la Guardia Revolucionaria Islámica. Las agresiones siguen en ambos lados.
En un intento por dar un respiro a los mercados de energéticos, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos levantó las sanciones -30 días-, que permiten la venta de crudo iraní y productos derivados cargados en buques en alta mar entre el 20 de marzo y el 19 de abril de este año.
Sin embargo, los precios cerraron la semana alza, el crudo tipo Brent cerró en 112.33 dólares, con una ganancia de 3.40%; el West Texas Intermediate (WTI) terminó la semana en 97.90 dólares, con un avance de 2.44%, y la Mezcla Mexicana de Exportación se ubicó en 99.21 dólares, con una subida de 2.27%, esto incluso a pesar del anuncio de semana pasada de la OPEP y EE.UU. de inyectar 572 millones de barriles de petróleo al mercado.
Hoy se cumplen tres semanas de conflicto y los precios prenden los focos rojos en las economías del mundo, los más afectados en los inmediato son los países de Europa, Asía y el mismo Medio Oriente. Los repuntes de precios en el periodo son los siguientes: Brent 59.13%; WTI 49.76% y la Mezcla Mexicana 56.31%.
Los analistas consideran que el mayor spread de precios entre el Brent y el WTI se explica por la exposición del Brent a mayor considerando que depende más del petróleo del Medio Oriente, mientras que WTI refleja el mercado interior de Estados Unidos. La producción estadounidense permanece estable y escapa al bloqueo logístico de Ormuz.
Precio del petróleo hasta 111 dólares por ataques a infraestructura energética del Medio Oriente
Ataque a infraestructura energético desato alarma
Al cierre de la tercer semana de tensión en los mercados petroleros vibran al compás de la escalada de las agresiones en Oriente Próximo. Las fuerzas israelíes atacaron el yacimiento gasístico de South Pars. El emplazamiento representa el 70% de la producción iraní. En respuesta, Teherán atacó las instalaciones energéticas de sus vecinos. Los ataques iraníes dañaron gravemente el complejo catarí de Ras Laffan, la mayor planta de exportación de gas natural licuado del mundo. Varios centros petroleros de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait también sufrieron daños.
En tanto, el estrecho de Ormuz, ruta marítima esencial para las exportaciones de la región, sigue bloqueado y las alternativas son escasas. Irak reanudó la exportación de 250.000 barriles al día a través de un oleoducto hacia Turquía. No obstante, ese volumen sigue siendo marginal frente a la cantidad de petróleo bloqueada en el golfo Pérsico. Ante la parálisis marítima y para evitar la saturación de su capacidad de almacenamiento, grandes países productores como Arabia Saudí, Irak, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait están reduciendo actualmente su producción en varios millones de barriles al día. En este contexto, el mercado muestra una diferencia de precio notable entre las dos referencias mundiales del petróleo.
























