Los precios de petróleo ligan su séptima semana de bajas consecutivasa niveleles de los 70 dólares, apoyados por un menor riesgo por el cierre del Estrecho de Ormuz y casi se descarta la amenaza de escasez, pero el escenario está sujeto al rumbo que tomen las negociaciones de Estados Unidos e Irán, para ponerle fin al conflicto de Oriente Medio.
El precio del crudo tipo Brent se colocó en los 71.90 dólares el barril; el West Texas Intermediate (WTI) en los 68.80 dólares, precios que se vieron hasta antes de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. La Mezcla Mexicana de Exportación (MME) se ubicó en 62.68 dólares el barril, con una baja de 4.73%, para reducir las ganancias anuales a sólo 16.90%.
De acuerdo con los especialistas, el mercado apuesta por una mejora más o menos rápida de la oferta en Oriente Próximo, mientras que las conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán parecen progresar. El tráfico marítimo se reanuda parcialmente en el estrecho de Ormuz. Aunque los flujos siguen siendo inferiores a su nivel normal, el regreso progresivo de los petroleros reduce la prima de riesgo geopolítico. Esta normalización cambia la percepción del mercado. Esto se refleja en la estructura de los precios a plazo, que ha vuelto al contango, es decir, los precios del crudo para entrega a corto plazo son inferiores a los contratos a medio/largo plazo. Esto es reflejo de una oferta abundante, sin riesgo de escasez. En Estados Unidos, el petróleo fluye con fuerza según los últimos datos de la Administración de Información de la Energía, que estima que la producción y las exportaciones estadounidenses han alcanzado un nivel récord.



















