La Oficina de Gestión de Energía Oceánica del gobierno de Estados Unidos, concesionó una extensión de 324,000 kilómetros cuadrados para su explotación petrolera y gasera a las empresas Andarko, Exxon Mobil Corp, Chevron Corp, BP y Royal Dutch Shell.
El miércoles pasado, 17 de noviembre de 2021, se realizó la venta de arrendamiento de perforación en alta mar de petróleo y gas en el Golfo de México, que le generó 190 millones de dólares, esto a pesar de los compromisos del vecino en la COP26.
El gobierno de Joe Biden ofreció a los compradores 80 millones de acres, o alrededor de 125,000 millas cuadradas (unos 324,000 kilómetros cuadrados), área similar al del estado de Nuevo México, cuya superficie terrestre es de unos 314,000 kilómetros cuadrados, informaron medios locales.
La subasta federal otorga la posibilidad de construcción de plataformas a unas 231 millas (unos 371 kilómetros) de la costa y perforación a profundidades submarinas de hasta 11,000 pies (unos 3,352 metros), a la vez que la producción prometida se situaba en torno a unos 1,120 millones de barriles de petróleo y 4.2 billones de pies cúbicos de gas natural durante las próximas cinco décadas.
Entre los principales compradores de este miércoles estuvieron las petroleras estadounidenses Exxon Mobil Corp y Chevron Corp. Chevron fue el mayor inversor en la subasta, con 47.1 millones de dólares, seguido de Anadarko, propiedad de Occidental Petroleum Corp., BP y Royal Dutch Shell. Por su parte, Exxon adquirió casi un tercio del paquete por 14.9 millones de dólares, posicionándose como el mayor comprador por superficie.
Según reportes, se vendieron alrededor de 1.7 millones de acres (unas 687,965 hectáreas) y los ingresos de la venta se situaron en 191,688,984 dólares, convirtiéndola en la subasta de mayor rendimiento desde marzo del 2019.
Las contradicciones del Joe Biden
El Centro de Diversidad Biológica indicó que su producción tiene el potencial de emitir más de 516 millones de toneladas métricas de gases de efecto invernadero a la atmósfera, el equivalente a las emisiones anuales de 130 centrales eléctricas de carbón o 112 millones de automóviles, según versiones de CNBC.
“La administración Biden está encendiendo la mecha de una enorme bomba de carbono en el golfo de México”, aseguró Kristen Monsell, directora legal de océanos del Centro para la Diversidad Biológica. “Es difícil imaginar una acción más peligrosa e hipócrita después de la cumbre climática”. “Esto conducirá inevitablemente a más derrames de petróleo catastróficos, más contaminación climática tóxica y más sufrimiento para las comunidades y la vida silvestre a lo largo de la costa del Golfo”, aseguró.
Por su parte, el presidente del Comité de Recursos Naturales de la Cámara de Representantes, Raúl Grijalva, se pronunció el día anterior a la subasta, insistiendo en que EE.UU. “da un paso en la dirección equivocada” al incumplir las promesas sobre la reducción de las emisiones que el presidente Biden anunció en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, celebrada en Glasgow.
“Esta administración fue a Escocia y le dijo al mundo que el liderazgo climático de Estados Unidos está de regreso, y ahora está a punto de entregar 80 millones de acres de aguas públicas en el golfo de México a compañías de combustibles fósiles”, afirmó Grijalva a través de un comunicado. “La venta de arrendamiento de mañana es un paso en la dirección equivocada y la administración debe hacerlo mejor”, señaló.
(Información de RT)