Ciudad de México, 04 de marzo. – En diciembre, la Secretaría de Energía fijó la meta de alcanzar el 38% de participación de energías limpias en la generación eléctrica para 2030, un paso relevante para mitigar el cambio climático. Cumplirla requiere una red más inteligente que gestione la variabilidad, los picos de demanda y la electrificación del transporte sin comprometer la calidad del servicio. Para que la meta pase del anuncio a la ejecución, el énfasis debe estar en la red de distribución: ahí se decide la capacidad para alojar más energía limpia sin sobrecostos ni interrupciones. La digitalización operativa y la gestión activa de recursos distribuidos permiten sumar generación limpia al menor costo social y con calidad de servicio.
La experiencia internacional muestra que los recursos energéticos distribuidos (DER), sistemas inteligentes que coordinan y optimizan la operación de múltiples fuentes de energía limpia, incluidos los vehículos eléctricos, pueden ser un habilitador si se gestionan correctamente. En este contexto, Schneider Electric, socio tecnológico en la eficiencia energética, identifica cuatro palancas operativasque permiten absorber más energía limpia con seguridad y eficiencia, evitando inversiones redundantes y picos de emisiones:
Gestión avanzada de recursos energéticos distribuidos (DERMS)
Un sistema de gestión de DER planifica y coordina en tiempo real generación distribuida, almacenamiento y cargas flexibles. Sus principales funciones son: soporte de voltaje, alivio de congestión, mitigación de flujos inversos y recorte de picos, claves para elevar la capacidad de alojamiento de energías limpias sin sobredimensionar la red.
Conversación por reducción de voltaje (CVR)
El control coordinado de reguladores, capacitadores y transformadores con conmutación bajo carga reduce la demanda pico y el consumo dentro de los límites normativos de tensión. Experiencias internacionales reportan ahorros típicos de 0.5% – 4% en energía, con casos de mayor impacto en sitios fuertemente instrumentados; al limitar picos, se evita el despacho de plantas rico y se reducen emisiones.
Microredes para resiliencia e integración renovable
Al integrar generación distribuida, almacenamiento y control, las microredes mejoran la continuidad del servicio, facilitan la autogestión de energía limpia, habilitan respuesta a la demanda y suavizan la curva de carga. Son especialmente útiles para incorporar vehículos eléctricos sin sobrecargar redes locales.
Habilitadores para una red baja en carbono
El documento también enfatiza dos elementos con impacto directo: aparamenta de media tensión libre de SF6, que evita el uso de un gas de alto potencial de calentamiento, y estrategias de economía circular (extensión de vida útil, reacondicionamiento y reciclaje) para reducir la huella de carbono a lo largo del ciclo de vida de los equipos.
“Alcanzar 38% de energías limpias exige construir capacidad y, en paralelo, operar la red de forma más inteligente. La gestión avanzada de recursos distribuidos, la reducción de voltaje y las microredes ofrecen resultados medibles: más integración de generación limpia, menos picos y mayor resiliencia, al menor costo social. Complementar estas medidas con equipos libres de SF6 y prácticas de economía circular asegura que la infraestructura de la transición también sea baja en carbono”, señaló Daniela Rivas, Vicepresidenta de Power Products & Power Systems en Schneider Electric México.
Schneider Electric reitera su disposición a colaborar con la industria, la academia y las autoridades para impulsar un modelo energético competitivo, resiliente y alineado con la meta de 2030.























