En su decisión de política monetaria del mes de marzo de 2026, Banxico recortó la tasa de interés interbancaria a un día por mayoría (votación 3-2), con voto en contra de los subgobernadores Galia Borja y Jonathan Heath; sin duda es una sorpresa dado el entorno inflacionario a nivel local y global, así como la última Encuesta de Expectativas de Citi donde sólo 38% de los analistas esperaban un recorte en el mes de marzo. Los pronósticos de la inflación general y subyacente de Banxico aumentaron, así como las expectativas de inflación para 2026, logrando la convergencia hasta el segundo trimestre de 2027. Banxico espera la venta adecuada para otro recorte a su tasa de interés, aunque la comunicación efectiva en su guía adelantada parece ser el mayor desafío.
Dr. Pablo López Sarabia, profesor-Investigador de la División de Ciencias Económico Administrativas (DICEA), Universidad Autónoma Chapingo.
Banxico seguirá con su ciclo de recortes para llevar la tasa de referencia a niveles del 6.5% al cierre del año, aunque el timing correcto y una comunicación efectiva es el principal desafío. La tasa de fondeo a un día se ubicó en 6.75% tras el recorte de 25pb en la reunión de política monetaria del pasado 26 de marzo de 2026, por mayoría (3-2), situación que refleja lo complicado que es el entorno inflacionario y las discrepancias al interior de la Junta de Gobierno que tiene un sesgo claramente “dovish” (el voto en contra de la subgobernadora Galia Borja da mucha información); la Junta justificó su decisión al nivel del tipo de cambio, a la debilidad económica y la restricción monetaria actual (tasa real exante) situación que contrasta con el aumento que realizó a sus pronósticos a la inflación general y subyacente, así como a las expectativas de inflación, lo que complica entender la comunicación de Banxico. En mi opinión, recortar en mayo es una posibilidad, pero a un costo muy alto en la credibilidad del banco central y en mantener una comunicación efectiva, por lo que mi escenario central sería recortar en septiembre o diciembre, considerando que la Fed podría ajustar su tasa de fondos federales 25pb (como lo indica los “dots-plot” de marzo 2026) dando espacio para la baja de Banxico.
Banxico parece conducir su política monetaria “sin instrumentos y pilotando de manera manual” comprometiendo su comunicación y en contracorriente de los indicadores económicos y de mercado. Las proyecciones de Banxico para la inflación general y subyacente tuvieron incrementos en gran parte del 2026 en relación con el Informe Trimestral publicado el 26 de febrero pasado, así como aumentos en las expectativas de inflación y un balance de riesgos para la inflación que mantiene un sesgo al alza. Banxico reconoce que las políticas de Trump, los riesgos geopolíticos y los incrementos en el mercado energético son inciertos y que podrían jugar en ambos lados del balance de riesgos para la inflación, por lo que lo más prudente hubiera y sería mantener una pausa en su ciclo de recortes, más aún, sí consideramos que la curva de rendimiento de los bonos gubernamentales muestran un empinamiento en su parte media y larga, al tiempo que existen riesgos de depreciación del tipo de cambio y posibles efectos de traspaso a la inflación (de los mínimos de año, el peso se ha preciado 4.52%). Es claro que los efectos de segunda ronda asociados a los incrementos en IEPS a bebidas azucaradas no es claro, ya que es un cambio en precios relativos, pero los efectos de segundo orden que importan son, los de los energéticos y agropecuarios, al tiempo que sigue habiendo dudas sobre el desempeño de la inflación en servicios.
Banxico es una de las instituciones mejor valoradas de nuestro país y que debemos cuidar todos, incluidos los integrantes de la Junta de Gobierno. En mi opinión, creo que era claro que una Junta con sesgo “dovish” buscó una ventana para bajar su tasa de referencia para empujar el crecimiento económico, parece que el timing era ahora o nunca, pero el costo de tal acción para la inflación puede ser muy alto en términos de credibilidad y comunicación efectiva (recordemos que el mandato prioritario es conservar el poder adquisitivo de la moneda). Entonces, vale la pena mover la tasa de referencia para dejar la tasa real exante casi en el mismo nivel, desde mi punto de vista, es más lo que se pierde que lo que se gana, ya que el mercado hubiera visto prudencia en mantener la pausa monetaria, el tiempo nos dirá la respuesta.






















