Por Dr. Pablo López Sarabia, profesor-Investigador de la División de Ciencias Económico Administrativas (DICEA), Universidad Autónoma Chapingo.
En su decisión de política monetaria del mes de abril de 2026, la Fed mantuvo sin cambio la tasa de fondos federales para ubicarla en un rango superior de 3.75%, con un voto en contra de Stephen I. Miran (quien deseaba una baja de 25pb) y 3 posiciones disidentes para incluir en el comunicado un sesgo a la flexibilización (L. Logan, N. Kashkari y B. Hammack), reflejando que el balance de riesgos podría mover la tasa de referencia en ambas direcciones, por lo que la postura monetaria se encuentra relativamente restrictiva, pero muy cerca de su rango de neutralidad. En mayo, Jerome Powell dejará la presidencia de la Fed, pero seguirá como gobernador del banco central, para defender su independencia de los ataques de la administración Trump. En este entorno, Banxico mantiene en su discusión la posibilidad de recortar la tasa de interés en su reunión del 7 de mayo, tras las declaraciones ante el Senado de su gobernadora Victoria Rodríguez Ceja (postura dovish).
En línea con las expectativas del mercado, la Fed dejó sin cambio la tasa de fondos federales, ante la incertidumbre de los aranceles de la administración Trump y la volatilidad en los precios de energéticos asociados a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente. En su comunicado de política monetaria del mes de abril, la Fed señaló que la economía de EUA tiene un crecimiento sólido, aunque con una baja creación de empleos que se suma a una reducción de la fuerza laboral por las restricciones migratorias del presidente Trump. La inflación se mantiene relativamente alta y por encima del objetivo del banco central, aunque las expectativas de inflación se encuentran bien ancladas, por lo que la postura monetaria seguirá dependiente de los datos.
Kevin Warsh está a un paso de ser aprobado por el Congreso de EUA para encabezar la Fed en mayo, mientras Powell seguirá como gobernador hasta enero de 2028. El actual presidente de la Fed señaló que su decisión de quedarse como gobernador en el banco central busca defender la arquitectura de la Fed y su independencia, de los ataques de la administración Trump, mismos que no tienen precedentes y que podría vulnerar la conducción de la política monetaria. No olvidemos que aunque la investigación criminal a J. Powell está cerrada, podría reabrirse, por lo que la política monetaria no debe ser arrastrada por la política. Powell enfatizó que no busca ser un presidente en la “sombra” y que será respetuoso del nuevo presidente.
Un elemento nuevo en el comunicado de abril es ver la amplia discusión para definir la orientación de la política monetaria y como mejorar la comunicación de la Fed. Aunque los “dot-plot” publicados en marzo pasado mostraban la posibilidad de un recorte de 25pb en 2026, hubo resistencia de los miembros del FOMC de incorporar en el comunicado de abril una flexibilización, aunque no debemos olvidar que la Fed mantiene una importante tenencia de bonos dentro de su balance asociado a acciones de QE, situación que hace que la política monetaria no sea tan restrictiva, a pesar de que la tasa de fondos federales se mantenga sin cambio. Lo anterior, hace pensar que estamos muy cerca de la neutralidad o con una postura ligeramente restrictiva que no ha impactado el crecimiento económico de EUA. En la conferencia de prensa Powell señaló que es importante mejorar la comunicación de la Fed incorporando pronósticos de inflación en el comunicado más allá de la guía que dan los “dot-plots”.
Banxico se mantiene abierto a recortar su tasa de referencia en su reunión del 7 mayo de 2026. La comparecencia de la gobernadora del Banco de México, Victoria Rodríguez Ceja, ante la comisión de Hacienda y Crédito Público del senado el pasado 28 de abril de 2026, mantiene la posibilidad de un último recorte a la tasa de referencia, para ubicarla al cierre de año en 6.50%. La gobernadora señaló que no hay presiones de demanda, ya que la brecha del producto tiene holgura en el horizonte de pronóstico de la política monetaria, al tiempo que advirtió que en la siguiente decisión monetaria se valorará en realizar un último ajuste en el ciclo de recortes. Aunque creo que lo prudente sería mantener la pausa monetaria ante los riesgos inflacionarios, Banxico sigue pensando que las presiones inflacionarias asociadas a los precios de los energéticos, agropecuarios, aranceles serán transitorios, ya veremos, aunque lo que sí es claro, es que la decisión de mayo deberá reflejar una discusión amplia sobre la postura monetaria y la comunicación efectiva del banco, llevando a una decisión dividida. Finalmente, hago eco del amable comentario de mi colega Arnulfo Rodríguez, para que dentro de un esquema de objetivos de inflación por pronósticos, se incorpore nuevos indicadores que mejoren la comunicación de Banxico, como por ejemplo usar la “Brecha Cuadrática Media” que ya consideran bancos centrales como el Noruega y Suecia.





















