Es urgente abordar el tema del fracking y dejar de centrarse únicamente en proyectos de corto plazo en México. Mientras que Texas tiene previsto aumentar su capacidad eléctrica para 2032, existe el riesgo de que México enfrente una escasez de gas proveniente de Estados Unidos para el año 2030.
Texas acaba de encender una alarma que trasciende sus fronteras. El nuevo Long‑Term Load Forecast (LTLF) presentado por ERCOT ante la Comisión de Servicios Públicos de Texas revela un crecimiento explosivo de la demanda eléctrica: de un récord actual de 85,508 MW a un potencial de 278,003 MW en 2029 y hasta 367,790 MW en 2032.
La cifra es tan grande que equivale a cuatro veces la demanda máxima histórica del estado. Y lo más relevante: el 80–85% del crecimiento proviene de nuevos centros de datos, cargas industriales y minería de criptomonedas reportadas por los operadores de transmisión.
El documento señala: “La vasta mayoría del pronóstico para 2029 y 2032 es atribuible a Large Loads identificadas por los TSPs”.
1. Los principales cambios en la demanda: Texas se convierte en la capital mundial de los centros de datos
El archivo muestra tres transformaciones estructurales:
a) Explosión de centros de datos
Los TSP reportan que los centros de datos no‑cripto pasarán de:
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7,401 MW en 2026
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a 228,420 MW en 2032
Un crecimiento de 3,000% en seis años.
b) Minería de criptomonedas estable pero creciente
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De 2,475 MW en 2026
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a 9,076 MW en 2032
c) Nuevas industrias: hidrógeno, e‑fuels y petroquímica
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De 650 MW en 2026
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a 2,996 MW en 2032
d) El pronóstico base ya no es confiable
ERCOT advierte que el pronóstico preliminar sobreestima 2026: El LTLF marca 112,000 MW, pero la realidad esperada es 90,500–98,000 MW.
“Parece improbable que el pico supere 98 GW este verano”, señala ERCOT.
2. Qué tendría que hacer Texas para lograr este crecimiento
ERCOT reconoce que no puede usar este pronóstico tal cual para estudios de confiabilidad. Para que Texas pueda atender una demanda de 300–360 GW, tendría que:
a) Construir decenas de GW de nueva generación térmica
Los centros de datos requieren energía firme 24/7, no solo renovables.
b) Expandir masivamente la red de transmisión
Los TSP reportan cargas concentradas en Oncor, AEP, Brazos y Golden Spread, lo que implica:
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Nuevas líneas de 345 kV
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Nuevas subestaciones
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Refuerzos de estabilidad y cortocircuito
c) Acelerar permisos y financiamiento
El crecimiento proyectado no es posible con los tiempos actuales de construcción (5–7 años para líneas mayores).
d) Ajustar el pronóstico oficial
ERCOT solicita a la Comisión autorización para revisar el pronóstico, como permite la nueva regla 25.370(e)(2)(B).
3. Impacto para México: riesgo creciente en el suministro de gas natural
México depende de Texas para más del 70% de su gas natural, y casi todo fluye desde la red texana.
Si Texas incrementa su demanda eléctrica, incrementa su consumo de gas, y eso reduce:
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Disponibilidad para exportación a México
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Presión en ductos
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Flexibilidad en picos de verano e invierno
El documento no menciona a México, pero la implicación es directa:
A mayor demanda eléctrica en Texas → mayor quema de gas → menor gas disponible para México.
En escenarios previos ya estimamos que ERCOT podría necesitar 5–7 Mil MMpcd adicionales si construye 40–50 GW de nueva generación a gas.
4. ¿Cuánto gas natural adicional requerirá ERCOT?
Con base en el documento y en los escenarios técnicos:
Escenario conservador (2026–2029)
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Nuevas cargas firmes: 50–80 GW
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Si 40% se cubre con gas → 20–32 GW térmicos nuevos
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Consumo adicional: 2.8 –3.8 Mil MMpcd
Escenario acelerado (2030–2032)
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Nuevas cargas firmes: 120–150 GW
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Si 50% se cubre con gas → 60–75 GW térmicos nuevos
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Consumo adicional: 5–7 Mil MMpcd
Conclusión energética
Texas podría necesitar entre 5 y 7 Mil MMpcd adicionales de gas natural hacia 2032. Esto equivale a entre 70% y 100% del gas que hoy exporta a México.
Conclusión
Texas está entrando en una nueva era energética dominada por centros de datos y cargas industriales masivas. El crecimiento proyectado por ERCOT no solo redefine la planeación eléctrica del estado, sino que también amenaza con reconfigurar el equilibrio energético de Norteamérica, y afectara al TMEC.
Para México, el mensaje es claro: la seguridad energética nacional depende cada vez más de la evolución del mercado texano. Si Texas consume más gas para generar electricidad, México enfrentará:
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Mayor volatilidad
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Menor disponibilidad
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Mayor dependencia de GNL
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Riesgos en picos de verano e invierno
El reloj ya empezó a correr.























