El pasado 29 de octubre, el Comité de Operaciones de Mercado Abierto de la Reserva Federal decidió disminuir la tasa de referencia 0.25% para quedar en un intervalo de 3.75% – 4.0% con base en una expectativa de inflación de 2.9% para el próximo año, una expansión moderada del crecimiento económico, un aumento moderado de la tasa de desempleo y el efecto negativo que tiene en la economía los 40 días donde el gobierno estadunidense ha estado en shutdown lo que significa que 42 millones de ciudadanos estadunidenses no están recibiendo de parte de su empleador (el gobierno) su salario completo. Es decir, la disminución en la tasa de interés de referencia fue tomada principalmente por razones externas al control de inflación, pues cabe señalar que los 12 bancos centrales que integran la reserva federal sí tienen el propósito dual de reducir la inflación y maximizar el empleo
México al revés
El pasado 6 de noviembre, la Junta de Gobierno de Banco de México decidió reducir la tasa de interés interbancaria de un día en 25 puntos base, lo que la llevó a 7.25%. Las principales razones del Banco Central fueron la desaceleración económica en los últimos dos trimestres económicos y la reducción en la inflación general de 3.74 a 3.63%, sin embargo la inflación subyacente no tuvo una disminución y se continuó ubicando en 4.24%, además de las medidas arancelarias impuestas por el Gobierno Estadunidense.
Cabe señalar que en el mes de septiembre se registró un déficit en la balanza comercial, lo cual también es un componente que refleja la desaceleración de la actividad económica. Con ello, después de que en los últimos años se había registrado una política monetaria flexible, ahora hemos pasado a una tasa de interés neutral la cual no impulsará ni desincentivara la actividad económica. Hoy, la actividad financiera seguirá su rumbo sin ningún incentivo de la política monetaria, lo que nos podría llevar a mayor inestabilidad en el sistema financiero.
En síntesis, con la nueva tasa de referencia neutra y los impuestos adicionales a los ahorradores, parece que se les castiga al tiempo que no se termina por incentivar la actividad económica, lo que deja a la política monetaria sin ofrecer un rumbo claro para el país.





















