Honeywell (NASDAQ: HON) presentó una tecnología revolucionaria que convierte los desechos agrícolas y forestales en combustibles renovables listos para su uso en sectores difíciles de descarbonizar, como la industria marítima. La tecnología produce combustible marino de bajo carbono, gasolina y combustible sostenible de aviación (SAF, por sus siglas en inglés) a partir de fuentes de biomasa económicas y abundantes, como astillas de madera y residuos de cultivos.
Para los operadores marítimos, estos combustibles listos para usar —o “drop-in”— ofrecen una alternativa rentable y de menor huella de carbono frente al tradicional fuelóleo pesado. Con una densidad energética superior a muchas de las alternativas actuales de biocombustibles, este combustible marino renovable puede ampliar el rango de navegación de los buques sin requerir costosas modificaciones en los motores.
“Con nuestra tecnología Biocrude Upgrading, Honeywell refuerza su compromiso de impulsar la transición energética de la región, apoyando a las industrias esenciales a reducir sus emisiones sin comprometer la eficiencia ni la competitividad”, afirma José Magalhães Fernandes, CEO y presidente de Honeywell para América Latina.
Los desechos agrícolas y vegetales pueden convertirse en biocrudo de bajo carbono directamente en los sitios de recolección de materia prima, lo que reduce los costos de transporte. La nueva tecnología de procesos de Honeywell permite que ese biocrudo se refine posteriormente en grandes instalaciones para producir combustible marino, gasolina o SAF. Esto ayuda a resolver desafíos históricos en la conversión de biocrudos en combustibles con un desempeño comparable al del combustible convencional.
La tecnología Biocrude Upgrading puede entregarse en forma de planta modular prefabricada. Como resultado, Honeywell ayuda a sus clientes a reducir riesgos y acelerar los plazos de los proyectos al simplificar la construcción en sitio.
La introducción de la tecnología Biocrude Upgrading de Honeywell llega en un momento en que las compañías navieras buscan reducir su huella de carbono ante las exigencias de los clientes y los impulsores regulatorios. Desde la década de 1960, el fuelóleo pesado —un residuo del refinado de gasolina, diésel y queroseno— ha sido la principal fuente de energía del sector marítimo y el origen de aproximadamente el 3 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero[1].
Durante más de una década, Honeywell ha proporcionado tecnologías de proceso para combustibles renovables y alternativos utilizando diversas materias primas. La nueva tecnología Biocrude Upgrading complementa su portafolio de combustibles renovables, que incluye Ecofining™, Ethanol to Jet, la tecnología Fischer-Tropsch (FT) Unicracking™ yUOP eFining™, un proceso que convierte hidrógeno verde y dióxido de carbono en e-combustibles.





















