En la mitad de los 70s la economía mundial sufrió un fuerte estancamiento con inflación; después
vino la crisis de la deuda a inicio de los 80s y a finales de los 80s la espiral hiperinflacionaria.
Actualmente, volvemos a nivel mundial (y en México) a un estancamiento con inflación que nos
puede llevar a una deuda impagable y a procesos inflacionarios.
Tal es el caso de la economía estadunidense que se acerca a un estancamiento -aunque no a una
recesión- mientras sufre un proceso de mayor inflación. Aunado a la política arancelaria del
Presidente Trump. Los efectos de dicha política se empezarán a ver reflejados en el segundo
semestre de este año. Por ello, Jerome Powell, Presidente de la Reserva Federal mantuvo las tasas
de interés en un intervalo de 4.00 – 4.25% resistiendo las embestidas del Presidente Trump, que
sigue sin entender la función de las tasas de referencia.
El caso de México
A contracorriente, la Junta del Banco de México decidió el jueves 26 de junio de 2025, recortar por
cuarta ocasión en cincuenta puntos base las tasas de interés en referencia para ubicarlas en 8.00%.
A pesar de que México sí podría caer en una recesión mucho más profunda que el país
vecino y en un proceso inflacionario que puede salirse de control. Asimismo, el diagnóstico de la
Junta de Gobierno está equivocado ya que la acusación del departamento del Tesoro a tres
instituciones bancarias del país ha introducido una enorme inestabilidad en el sistema financiero
aún cuando no representa un problema sistemático. La falta de fiscalización sobre el sistema
bancario ha resultado en las acusaciones del Tesoro de los Estados Unidos. No en valde el Dr.
Jonathan Heath votó en contra de la reducción de las tasas de interés.
En síntesis, el recorte de las tasas de interés en México no ayuda ni al control de la inflación ni al
crecimiento económico; más bien está contribuyendo a deprimir el mercado financiero. Esperemos
que el siguiente recorte sea hasta el próximo año.





















