Los precios del petróleo se desploman en la primera semana de agosto, por temores de una desaceleración económica por los aranceles de Trump y la inyección de petróleo de la OPEP.
La Mezcla Mexicana de Exportación (MME) se cae 5.46% en la semana, mientras que el West Texas bajó 4.40%, mientras que el Brent se contrajo 3.80%.
Con la baja de la semana del crudo mexicano, las caídas del mes y el año se ampliaron notablemente, en el mes -7.42% y en el 2025, 7.65%.
De aacuerdo con los especialistas, el petróleo sigue bajo presión, los inversores están cada vez más preocupados por los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos a sus distintos socios comerciales. Estas medidas, que entraron en vigor el jueves, están reavivando los temores a una desaceleración económica mundial, lo que podría reducir la demanda de crudo.
Además, la reciente decisión de la OPEP+ ha aumentado la presión sobre los precios. El grupo decidió adelantar el levantamiento de sus recortes de producción, una medida que, según la previsión, inyectará más de 2,2 millones de barriles diarios en el mercado de aquí a septiembre.
En el plano geopolítico, está prevista una reunión entre los presidentes Trump y Putin que podría influir en las sanciones estadounidenses contra Rusia y en las compras de petróleo por parte de países como India y China. Los nuevos aranceles estadounidenses también van dirigidos a estos dos importantes compradores de petróleo ruso, amenazando sus futuras importaciones y añadiendo incertidumbre al mercado.
A pesar de esta zona gris, la elevada demanda estival sigue compensando la presión vendedora. Los inventarios de petróleo estadounidenses cayeron en 3 millones de barriles la semana pasada, lo que indica un aumento del consumo.
Por último, la posible reducción de las compras de petróleo ruso por parte de la India, presionada por Estados Unidos, podría intensificar la demanda de otros países productores, sobre todo de Oriente Medio.





















