Por Ramses Pech – Grupo Caraiva – Grupo Pech Arquitectos
PEMEX: estabilidad operativa con menor margen futuro
El presupuesto de Petróleos Mexicanos para 2027 muestra a una empresa que, aunque recibe un ligero incremento nominal, enfrenta una pérdida real de poder adquisitivo y un reacomodo profundo de prioridades. El gasto programable pasa de 517,362 a 527,122 millones de pesos, un aumento de 1.9% que, al ajustarse por la inflación estimada, se convierte en una caída real de 1.6%. En términos reales,el aumento nominal de 9,760 millones de pesos no compensa la inflación esperada. Esta pérdida de poder de compra obliga a PEMEX a reorganizar su gasto, concentrándolo en las actividades que sostienen la operación diaria y sacrificando aquellas que construyen la capacidad futura.
La señal más contundente de este reacomodo es el recorte de 40.6% al presupuesto de exploración, que pasa de 39,495 a 23,454 millones de pesos. Esta reducción compromete el descubrimiento de nuevos yacimientos y la producción de mediano plazo. La decisión implica que la empresa prioriza mantener la producción actual por encima de la reposición de reservas, una estrategia que puede funcionar en el corto plazo, pero que tensiona la plataforma hacia 2028–2030. La exploración es el origen de todo el ciclo petrolero; sin ella, la producción futura se erosiona y la capacidad de alimentar refinerías y exportaciones se reduce.
En contraste, las actividades de producción, distribución y comercialización reciben incrementos significativos. La producción de crudo, gas y petroquímicos aumenta 20,188 millones de pesos (+7.5%), distribución crece 4,224 millones (+7.7%) y comercialización sube 1,149 millones (+30.1%). El crecimiento se concentra en las áreas que sostienen el flujo operativo y la refinación. PEMEX apuesta por mantener la operación del Sistema Nacional de Refinación y el abasto de combustibles, que actualmente representan uno de sus principales generadores de ingresos.
Los resultados del segundo trimestre de 2026 ayudan a explicar esta decisión. Las ventas de gasolinas y diésel aportaron 235,931 millones de pesos, equivalentes al 46% del ingreso total del periodo. En contraste, la exportación de crudo, que históricamente fue el pilar financiero de la empresa, representa ahora solo el 15% del ingreso, mientras su volumen ha caído 20.6% en el semestre. En este contexto, PEMEX protege aquello que genera liquidez inmediata: el procesamiento de crudo en Olmeca, Tula y Salina Cruz, así como la venta de combustibles en el mercado nacional.
La estructura del gasto también revela presiones internas que condicionan la capacidad de inversión. El rubro de pensiones y jubilaciones asciende a 94,473 millones de pesos, creciendo 2.3% y representando 17.9% del gasto total. La evaluación lo resume así: “94,473 mdp (17.9% del gasto) crecen 2.3% anual sin contrapartida productiva”. Este gasto, inevitable y creciente, reduce el margen para financiar exploración, mantenimiento mayor y desarrollo de nuevos campos.
En términos territoriales, la inversión de PEMEX se concentra de manera abrumadora en tres estados: Tabasco, Veracruz y Campeche, que juntos absorben 279,881 millones de pesos, equivalentes al 76% del total nacional. La revisión lo expresa con precisión: “Tabasco (156,849 mdp), Veracruz (66,056) y Campeche (56,976) absorben 76% de la inversión”. Esta concentración responde a la ubicación de los activos estratégicos: Dos Bocas, la refinería Olmeca, los complejos de Campeche y la infraestructura de producción costa afuera. Sin embargo, solo 12 estados reciben recursos del rubro 025 de infraestructura económica de hidrocarburos, lo que muestra una geografía energética altamente focalizada.
La conversión a pesos constantes revela que ningún programa relevante crece en términos reales. K025 (infraestructura económica de hidrocarburos) cae 1.2% real, B010 (producción, distribución y comercialización) cae 1.6% y J021 (pensiones) cae 1.1%. El análisis lo sintetiza: “ningún programa relevante crece en términos reales”. Esto significa que, aunque la empresa mantiene su operación, pierde capacidad para expandirla o modernizarla.
El apoyo federal también se reduce drásticamente. El Ramo 18 pasa de 263,476 a alrededor de 81,000 millones de pesos, una caída de casi dos tercios. La evaluación advierte: “el apoyo del Ramo 18 baja de 263,476 a ~81,000 mdp”. Aunque PEMEX mantiene un superávit financiero proyectado de 95.1 mil millones de pesos, este depende de una transferencia federal de 81.1 mil millones destinada a amortizaciones de deuda. Sin ese apoyo, el superávit se reduce a solo 14 mil millones, lo que confirma que la empresa sostiene su perfil financiero, pero no necesariamente su capacidad productiva.
En conjunto, el presupuesto 2027 de PEMEX sostiene la operación diaria, protege la producción y refuerza la venta de combustibles, pero sacrifica la exploración y limita la inversión futura. La empresa se mantiene estable en el presente, pero tensionada hacia el futuro. La evaluación general lo resume con una frase contundente: “PEMEX no está siendo recortada, pero tampoco fortalecida. Sostiene la producción de hoy sacrificando la de mañana”.
CFE: menor presupuesto y mayores presiones de red
La Comisión Federal de Electricidad enfrenta un escenario más restrictivo que PEMEX. Su gasto programable cae de 554,568 a 523,748 millones de pesos, una reducción nominal de 30,820 millones que, al ajustarse por inflación, se convierte en una caída real de 8.7%. En pesos constantes, la CFE pierde 48,531 millones de pesos de poder de compra. Esta contracción obliga a la empresa a priorizar actividades esenciales y a recortar aquellas que sostienen la expansión del sistema eléctrico.
El gasto corriente cae 6.3%, los subsidios disminuyen 8.1% y la inversión física baja 3.9%. En contraste, los servicios personales aumentan 9%, convirtiéndose en el único gran rubro al alza. La evaluación lo señala: “Servicios personales 94,044 mdp: el único gran rubro al alza”. Esto indica que la empresa protege su nómina y su estructura operativa, incluso en un contexto de recortes generalizados.
La variación por actividad institucional muestra un reacomodo profundo. Distribución es la única actividad que crece con fuerza, aumentando 10,713 millones de pesos (+18%). La revisión explica que “Distribución es la única actividad que crece con fuerza (+10,713 mdp, +18.0%)”. Esta decisión responde a la necesidad de fortalecer la red que entrega electricidad a los hogares y negocios, donde se concentra la mayor parte de las fallas y donde la demanda crece de manera más acelerada.
Los 37 proyectos nuevos de la CFE: sin líneas de transmisión condenados al fracaso
En contraste, las actividades de apoyo administrativo caen 16,950 millones de pesos, comercialización baja 10,504 millones y generación disminuye 9,100 millones. El pago a productores independientes (R037) cae 8.3%, lo que refleja una menor compra de energía a privados. Esta reducción sugiere que la CFE buscará generar más con sus propias plantas y reducir su dependencia de contratos externos.
La transmisión, uno de los pilares del sistema eléctrico, recibe un golpe severo. El programa X016 cae 21.8% nominal y 24.5% real. La lectura técnica advierte que “la transmisión es el eslabón que absorbe el recorte justo cuando la demanda crece”. Esta decisión tiene implicaciones profundas: congestión en el norte y el Bajío, retraso en la conexión de nuevos proyectos —incluidos los mixtos— y un margen de reserva ajustado en horas pico hacia 2027.
La conversión a pesos constantes confirma que solo dos programas ganan poder de compra: distribución (+10.9% real) y apoyo administrativo (+3.5%). La evaluación lo señala: “solo dos programas ganan poder de compra: X017 distribución (+10.9% real) y M001 apoyo administrativo (+3.5%)”. Todo lo demás pierde capacidad real, desde generación hasta comercialización, pasando por transmisión y transporte de gas.
Territorialmente, el gasto eléctrico se distribuye de manera más equilibrada que en PEMEX, pero con focos claros. La Ciudad de México recibe 90,325 millones de pesos, Veracruz 46,354 y Tamaulipas 43,558. La revisión muestra que “CDMX 90,325 mdp, Veracruz 46,354, Tamaulipas 43,558”. Esta distribución responde a la ubicación de centrales, redes críticas y contratos de producción independiente.
La estructura programática también se ajusta. Programas como F032 —infraestructura de telecomunicaciones— prácticamente desaparecen, cayendo 93%. La evaluación lo describe como “el mayor recorte del ejercicio”. Este ajuste reduce la capacidad de modernizar sistemas de control, telemetría y comunicaciones internas, elementos esenciales para la operación de un sistema eléctrico moderno.
En conjunto, el presupuesto 2027 de la CFE reduce su capacidad de expansión, limita la inversión en transmisión y generación, y protege principalmente la distribución y la nómina. La empresa sostiene la operación del día a día, pero pospone infraestructura clave para atender la demanda futura. En síntesis, la CFE recibe menos recursos y lo poco que crece se concentra en personal y red local, mientras se posterga la inversión en generación y transmisión.
Consulta Análisis Funcional Programático Económico (efectivo) · PEF 2026 vs PPEF 2027
Gasto programable 2027: PEMEX $527,122 mdp (+1.9%) · CFE $523,748 mdp (−5.6%)
Análisis realizado por Ramsés Pech · Asesor en energía, economía y proyectos




















