Durante la primera semana de febrero, el precio de la Mezcla Mexicana de Exportación (MME) reporta una caída de 3.85%, para fijar su precio en 59.45 dólares el barril.
Luego de un rally alcista en enero del crudo mexicano que lo llevó a ganar más de 15%, en el arranque de febrero observó un ajuste en medio de una calma tensa en el conflicto Estados Unidos-Irán.
En los mercado internacionales, el barril de Brent ronda los 68 USD, mientras que el WTI oscila cerca de los 63 USD con ajustes en el precio.
Los especialistas comentan que el mercado petrolero atraviesa una zona de fuertes turbulencias. Los precios del crudo muestran una elevada volatilidad, sacudidos por las tensiones diplomáticas en Oriente Próximo.
La atención de los inversores se centra en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Omán.
El anuncio de esta reunión provocó inicialmente una caída de los precios, pues el mercado esperaba una distensión. Sin embargo, el escepticismo persiste. Las diferencias son profundas: Teherán quiere abordar la cuestión nuclear, mientras que a la Administración de Trump le preocupa el programa de misiles balísticos y la influencia regional del país de los ayatolás.
Un fracaso en las negociaciones podría reactivar inmediatamente la prima de riesgo geopolítico, sobre todo teniendo en cuenta que incidentes recientes, como la destrucción de un dron iraní, recuerdan la fragilidad de la coyuntura.






















