En su decisión de política monetaria del mes de marzo de 2026, la Fed mantuvo sin cambio la tasa de fondos federales para ubicarla en un rango superior de 3.75%, con un voto en contra de Stephen I. Miran quien deseaba una baja. La tasa de interés de la Fed se encuentra en el límite de restricción, a fin de cuidar el mercado laboral, más aún, con las nuevas proyecciones de crecimiento económico e inflación que registraron un alza para 2026 y 2027. Finalmente, Jerome Powell señaló que no pretende renunciar a su cargo durante la investigación que tiene en curso y en caso de que su relevo no esté confirmado en mayo, seguiría en el cargo de manera “pro-tempore”.
Dr. Pablo López Sarabia, profesor-Investigador de la División de Ciencias Económico Administrativas (DICEA), Universidad Autónoma Chapingo.
En línea con las expectativas del mercado, la Fed dejó sin cambio la tasa de fondos federales en un entorno de gran incertidumbre económica asociados a los aranceles y los mercados energéticos; las proyecciones de su tasa de referencia a través de los “dot-plot” muestran la posibilidad de un solo recorte de 25pb en 2026, aunque es complicado dado que el balance de riesgos sobre la inflación muestra un sesgo al alza. En su comunicado de política monetaria del mes de marzo, la Fed señaló que la economía de EUA tiene un crecimiento sólido, aunque el empleo se mantiene bajo en un entorno de una inflación que sigue elevada. Las implicaciones sobre los aranceles de Trump 2.0 y las tensiones en Medio Oriente para la economía de EUA son inciertas, por lo que dejar la tasa de fondos federales en un rango de 3.5% a 3.75% es congruente con el escenario actual.
Las nuevas proyecciones económicas de la Fed y el comunicado de política monetaria muestran un tono más Hawkish. Los “dot-plot” de marzo muestran en el mediano plazo un espacio de recortes de hasta 50pb, pero si lo comparamos con la gráfica de diciembre de 2025, es claro que hay una menor dispersión, situación que hace pensar que para cumplir su mandato dual, la Fed debe estar ligeramente restrictiva para combatir la inflación, pero sin dañar el empleo. Por lo que mantenerse en pausa en su postura monetaria podría ser lo adecuado, hasta no tener claridad si el alza en precios de energéticos y los aranceles de Trump serán temporales o permanentes. Las mayores estimaciones de crecimiento para la economía de EUA en 2026 y 2027 podrían reflejarse en un cierre de la brecha el producto, Mientras que el alza de las estimaciones de la inflación por el lado del gasto tanto general y subyacente son un reflejo de las presiones inflacionarias actuales y que podrían contaminar las expectativas de inflación.
Banxico listo para dejar sin cambio su postura monetaria en 7% para su reunión de política monetaria del 26 de marzo de 2026, no debería sorprender un incremento en las proyecciones de crecimiento de la inflación de México, aunque considerando que tenemos una Junta de Gobierno con un sesgo claramente “dovish”, seguramente optarán por mantener la tasa de política monetaria en pausa, hasta tener claridad de los efectos de aranceles internacionales, revisión del T-MEC y precios de energéticos en la economía nacional y en particular sobre las expectativas de inflación.





















