El pasado sábado, el presidente de Estados Unidos Donald Trump, anunció un arancel del 30% a todos los productos importados de México, a partir del 1 de agosto. Hay que apuntar que no es una medida solo para nuestro país, es un medida que se aplica a otros países del mundo.
En una carta dirigida a la mandataria Claudia Sheinbaum, acusa a México de no hacer los suficiente para frenar el tráfico de drogas, en especial el fentanilo, mientras que el déficit comercial bilateral representa una amenaza directa a la seguridad nacional de Estados Unidos.
En la carta enviada no precisa, si el arancel incluye a los productos contemplados en el TMEC, o bajo qué condiciones se aplica este arancel, esto se sabrá hasta que se publique orden ejecutiva del Presidente Donald Trump.
Hoy, de acuerdo con Marcelo Ebrad, secretario de Economía de México, 86% del comercio México y Canadá con Estados Unidos no tiene aranceles.
La política de aranceles de Estados Unidos aplica un arancel del 25% a los productos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), pero quedan exento los que cumplan con las reglas de origen establecidas en el TMEC.
Además, desde marzo pasado, Estados Unidos aplica aranceles generalizados del 25% e todas las importaciones de acero y aluminio sin exenciones, los cuales entraron en vigor el 12 de marzo.
En el sector automotriz, el presidente Donald Trump impuso un arancel de 25% sobre determinadas importaciones de automóviles, a partir del 3 de abril de 2025, y determinadas importaciones de autopartes a partir del 3 de mayo de 2025.
Al final, para México se logró negociar un tratamiento preferencial a los automóviles y autopartes que se exporten a Estados Unidos. En general, se estima que el arancel pasó de un 25% anunciado a uno de alrededor del 15% promedio.























