Desde el pasasdo 20 de octubre de 2025, el precio de la acción de la empresa rura PJSC LUKOIL se desplomó 15%, afectada por la sanciones anunciadas con la emperesa y su par Rosnef por el gobierno de Donald Trump. La accióm pasó de 6,353 dólares el 20 de octubre a 5,389 dólares el 29 de octubre.
Aunque las estadísticas indican que el precio de acción rusa todo el 2025 ha estado en una tendencia negativa. El 24 de febrero de 2025, unos días después del aniversario del inició de la Operación Especial de Rusia en Ucrania, la acción alcanzó su máximo del año en 7,735 y en ese momento inició una caída tendencia totalmente negativa. La caída de la acción en el periodo es de 30.79%.
LUKOIL venderá activo internacionales
PJSC LUKOIL (MISX:LKOH) anunció que venderá sus activos internacionales en respuesta a las sanciones impuestas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que buscan presionar a Rusia para que acepte un alto el fuego en su guerra contra Ucrania. La compañía informó en un comunicado que ya se encuentra en conversaciones con posibles compradores. Las transacciones se realizarán bajo un periodo de gracia de las sanciones, que permite operaciones con Lukoil hasta el 21 de noviembre.
La empresa señaló que solicitará una extensión del plazo si fuera necesario para completar las transacciones. Lukoil posee participaciones en proyectos de petróleo y gas en 11 países. Además, cuenta con refinerías en Bulgaria y Rumanía, así como una participación del 45% en una refinería en los Países Bajos.
El 22 de octubre, Trump anunció nuevas sanciones contra Lukoil y Rosneft, las dos mayores petroleras de Rusia, responsables de aproximadamente la mitad de las exportaciones de petróleo del país. Los ingresos del petróleo y el gas representan una fuente clave de ingresos para el gobierno ruso. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, instó a Rusia a aceptar de inmediato un alto el fuego en Ucrania.
Las sanciones dificultan que Lukoil y Rosneft realicen negocios fuera de Rusia. Además de prohibir a empresas estadounidenses tratar con ambas compañías, las medidas incluyen la amenaza de sanciones secundarias para los bancos extranjeros que gestionen sus transacciones. Esto significa que cualquier banco que desee mantener lazos con el dominante sistema financiero estadounidense se lo pensará dos veces antes de hacer negocios con ellas.






















