La escalada en el conflicto entre Irán e Israel tras el ataque de EUA a instalaciones nucleares iraníes impulsa los precios de referencia del petróleo, gas natural y gasolina; aunque muy probablemente los efectos en la inflación a nivel global sean de corto plazo y acotados. Los efectos en México seguramente serán mixtos, al ser ya un importador neto de energéticos.
Dr. Pablo López Sarabia, profesor-Investigador de la División de Ciencias Económico Administrativas (DICEA), Universidad Autónoma Chapingo.
Las tensiones en medio oriente tras la intervención de EUA en el conflicto entre Irán e Israel han impulsado los precios de los combustibles y su volatilidad en el mercado internacional. Desde que comenzaron los ataques entre Israel e Irán en junio pasado, la volatilidad en el mercado petrolero mundial aumentó 75% medido por el indicador OVX Oil CBOE; mientras los precios de los energéticos aumentaron de manera significativa tras el ataque de EUA a instalaciones nucleares iraníes, mostrando incrementos en el barril de petróleo WTI y Brent de 27% con relación a su mínimo en el año, llevando sus precios a niveles de 74 y 77 dólares el barril, respectivamente. En el caso del gas natural y el galón de gasolina registraron aumentos de 28% y 20% con relación a sus mínimos en el año. El comportamiento de los precios de los combustibles dependerá de la duración del conflicto y de las acciones que emprendan los países involucrados.
Los efectos de la volatilidad y el alza de precios en la inflación de las economías a nivel global probablemente sean de corto plazo y acotado. Mi escenario central es que el conflicto entre Irán-Israel-EUA muestre una desescalada en el corto plazo, ya que los países involucrados tienen poco espacio fiscal para una intervención de larga duración, dado el costo en vidas humanas y materiales. Es importante señalar que las políticas arancelarias de Trump habían reducido las proyecciones de crecimiento de las principales economías avanzadas y emergentes para 2025, bajando la demanda de petróleo. Al tiempo que la OPEC+ eliminó sus recortes a la producción de crudo y EUA puede ampliar su producción de fracking, ya que los precios se encuentran por arriba del breakeven que hace rentable su producción.
Un eventual bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán elevaría el barril de petróleo alrededor de 140 USD/bbl en el corto plazo. China es un importador relevante de crudo de los países de la región, situación que podría motivar la intermediación del gigante asiático para destrabar un posible bloqueo, al tiempo que EUA tiene tropas en la región que podría garantizar que las flotas marítimas comerciales puedan navegar por el estrecho de Ormuz.
En el caso de México, el precio de la mezcla mexicana de crudo se encuentra 21.1% por arriba del precio presupuestado (57.8 USD/bbl), al cotizar en niveles de 70 USD/bbl. Aunque se podría pensar que este efecto en el precio del petróleo es positivo para las finanzas públicas nacionales, recordemos que México ya es un importador neto de hidrocarburos. Por lo que los potenciales beneficios son contrarrestados por el alza del precio del gas natural en 21.4% con relación al precio contemplado en los Criterios Generales de Política Económica 2025, de 3.1 USD/MMBtu.
El conflicto Irán-Israel y sus efectos en los precios del crudo y la economía mexicana






















