Pantallas, boletos y viajes pueden durar 90 minutos; las deudas pueden acompañarte durante años
La pasión por el futbol suele despertar emociones difíciles de contener. Más aún cuando México continúa avanzando en la Copa Mundial FIFA 2026 y millones de aficionados buscan vivir la experiencia al máximo. Sin embargo, mientras el balón sigue rodando en la cancha, las decisiones financieras que se toman durante el torneo pueden tener efectos mucho más duraderos que cualquier partido.
La compra de una pantalla de última generación, los boletos para asistir a un encuentro, los viajes, las reuniones para ver los partidos o la adquisición de productos oficiales representan gastos que se suman a las obligaciones habituales de las familias: renta, alimentación, transporte, servicios, colegiaturas y créditos.
El problema no es celebrar el Mundial. El riesgo aparece cuando la emoción sustituye a la planeación financiera.
¿El fútbol es lo más importante de lo menos importante?: Víctor Luque
Los meses sin intereses también son deuda
Durante eventos de gran impacto comercial como el Mundial, las promociones se multiplican. Tiendas departamentales, plataformas de comercio electrónico, agencias de viaje y bancos impulsan ofertas que parecen irresistibles.
Entre ellas destacan los Meses Sin Intereses (MSI), una herramienta que suele percibirse como una forma sencilla de financiar compras. Sin embargo, detrás de cada mensualidad existe un compromiso que afectará el flujo de efectivo de los próximos meses.
En otras palabras, los MSI son gastos futuros comprometidos desde hoy.
Una pantalla adquirida a 18 meses, un paquete turístico financiado a 24 meses o varios consumos pequeños acumulados pueden convertirse en una carga significativa cuando coinciden con otros créditos y obligaciones financieras.
«Cuando no tenemos claro cuánto debemos y qué pagos vienen, es fácil acumular mensualidades que después pesan en el presupuesto. Revisar esa información permite decidir mejor sin desordenar los demás gastos», señala Hugh Bruce, Chief Consumer Officer de Círculo de Crédito.
El verdadero marcador está en el presupuesto
Muchos consumidores evalúan una compra únicamente por el monto de la mensualidad.
«Son solamente 800 pesos al mes» o «la mensualidad cabe en mi tarjeta» suelen ser argumentos frecuentes. Sin embargo, la pregunta correcta es otra:
¿Cuánto dinero queda disponible después de pagar todos los compromisos actuales?
Los especialistas recomiendan calcular primero los gastos fijos y las deudas existentes antes de asumir nuevas obligaciones. De esta forma es posible determinar si una compra realmente puede incorporarse al presupuesto sin generar presión financiera en los meses siguientes.
La recomendación cobra especial relevancia en un contexto económico donde las familias enfrentan costos crecientes en servicios, vivienda y alimentación.
Evitar compras impulsivas
La urgencia es uno de los principales motores del gasto durante eventos deportivos de gran magnitud.
Promociones por tiempo limitado, boletos con disponibilidad reducida o descuentos exclusivos pueden generar la sensación de que se debe comprar inmediatamente.
Sin embargo, una pausa de algunos minutos puede marcar la diferencia entre una decisión financiera inteligente y un problema de largo plazo.
Antes de concretar una compra importante, los expertos sugieren revisar el historial crediticio, las deudas activas y la capacidad de pago real.
La importancia de conocer la situación financiera
Una herramienta útil es la consulta periódica del Reporte de Crédito Especial, que permite conocer:
- Los créditos que permanecen activos.
- El comportamiento de pago de cada obligación.
- Las mensualidades que ya forman parte del presupuesto.
- El nivel de endeudamiento vigente.
«Tener esta información a la mano facilita evaluar si un nuevo gasto puede incorporarse sin presionar las finanzas de los meses siguientes», explica Bruce.
Celebrar sí, endeudarse no
El Mundial FIFA 2026 representa una oportunidad única para disfrutar del deporte, convivir con familiares y amigos y formar recuerdos memorables.
Pero también puede convertirse en una prueba para la disciplina financiera.
Los partidos terminan. Los goles se celebran. Los campeones levantan la copa.
Las deudas, en cambio, permanecen mucho después del silbatazo final.
Por ello, la mejor estrategia para disfrutar el torneo no es gastar más, sino planear mejor. Porque en finanzas personales, la verdadera victoria consiste en que la emoción del Mundial no termine jugando en contra del presupuesto familiar.



















