Durante la última semana, los precios internacionales del crudo subieron en promedio de 10% por un aumento en las tensiones en la guerra EE.UU.-Israel contra Irán, un conflicto que está en su máxima tensión.
La escalada militar cerró la semana con ataques a gran escala de ambos bandos: Estados Unidos-Israel en diferentes regiones de Irán, que incluyó la isla Jark, pero sin atacar las instalaciones petroleras que mueven el 80% del crudo persa, y algunas zonas civiles, que incluye un jardín de niños; Irán, por su parte, sigue con sus ataques contra puestos militares de Israel y los países del Golfo, alcanzando bases militares estadounidenses, radares, puertos e instalaciones petroleras.
La agresión a Irán, aunque es un conflicto regional que involucra a unos 14 países y Estados Unidos que apoya a Israel, los mayores tensiones son el Estrecho de Ormuz, Irán, Israel, las bases militares y objetivos estadounidenses en Arabia Saudita, Barein, Emiratos Árabes, Irak, Kuwait y Omán.
El “Estrecho de Ormuz”, una zona por el que se distribuye el 20 del petróleo mundial y es la ruta para llevar alimentos a varios países de la región se convirtiendo en uno de los objetivos clave y se espera que se una de las grandes batallas que definirán conflicto.
Petróleo en los 100 dólares, un precio que lastima la economía global
La tensión aumenta en los mercados petroleros. El Brent sube cerca de 10% esta semana hasta situarse en torno a 101 USD por barril, mientras que el WTI, menos sensible a las fricciones geopolíticas, avanza 6% y ronda los 95 USD. La Mezcla Mexicana de Exportación se ubicó en los 93.04 dólares con una ganancia semanal de 11.43%.
El balance de los precios realmente es dramático, si consideramos los 15 días del conflicto, los precios han subido un promedio del 40%, pero si consideramos lo que va del 2026, el alza promedio es de 70%, para cualquier economía es un golpe devastador.
Los especialistas del sector explican que evidentemente, es el bloqueo del estrecho de Ormuz lo que explica este aumento de los precios. Los países productores del golfo Pérsico ya no pueden exportar su crudo con normalidad y sus infraestructuras de almacenamiento se llenan rápidamente. Para gestionar esta falta de espacio, varios países están reduciendo su producción. Es el caso de Irak, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y también Arabia Saudí.
Ante esta tensión de la oferta, los gobiernos despliegan medidas de urgencia. La Agencia Internacional de la Energía anunció la liberación de un volumen récord de 400 millones de barriles procedentes de las reservas estratégicas.
En paralelo, el Gobierno estadounidense suspendió algunas sanciones económicas dirigidas al petróleo ruso durante 30 días, hasta el 11 de abril. Conviene señalar, no obstante, que estas medidas, aunque permiten calmar temporalmente los mercados, no resuelven el problema de fondo. El uso de las reservas estratégicas constituye una medida pasajera. La bajada duradera de los precios del crudo depende de una sola condición: la reapertura del estrecho de Ormuz. El mercado mantendrá precios elevados mientras los flujos de crudo no vuelvan a circular por esta zona.


























